martes, 25 de febrero de 2014

Elfos

Los elfos son humanoides de apariencia frágil y delicada, orejas puntiagudas, piel pálida y ojos almendrados. Viven cientos de años, incluso se piensa que son inmortales.
A pesar de ser menos corpulentos que los humanos (por término medio), tienen mayor agilidad y destreza en sus movimientos. Un elfo se mueve con gracia y delicadeza y, de un modo tan sutil y silencioso, que a veces es imperceptible su presencia. Este hecho les permite seguir con sigilo a un enemigo al que quieren espiar, o realizar un ataque por sorpresa. Un elfo puede resultar prácticamente invisible en un bosque.
Elfo, de William O'ConnorSon grandes conocedores de los bosques, en los que habitan, y sus ropas en tonos verdes les permiten camuflarse en el bosque según su necesidad.
Los elfos tienen desarrollada la infravisión, por lo que no les resulta difícil moverse en la noche o por bosques donde no entra la luz solar.
Es famosa la habilidad de los elfos con el arco. Son entrenados desde pequeños y, aunque también dominan la espada corta y larga, es con el arco con lo que un elfo puede conseguir los mejores resultados. Su agilidad es tal, que pueden lanzar una flecha y prepararse rápidamente para un nuevo disparo.
Las mujeres elfas también son preparadas para la lucha. Es legendaria la leyenda de un ejército de doncellas elfas, montadas sobre unicornios, que consiguieron grandes logros y victorias.
Los elfos suelen vivir en campamentos de unos 100 a 200 elfos y en su sociedad existen pocas normas y muy básicas. En estos campamentos suelen gozar de actividades alegres y agradables como el baile, la música y la poesía.
Además de los elfos altos (los arriba descritos), podemos distinguir 4 tipos más de elfos:
Elfos silvestres.
Tienen la piel más oscura y el pelo amarillo, anaranjado o rojizo,  pero con la edad su cabello se vuelve blanco, pareciéndose entonces más al de un drow. Son tribales y más salvajes que los elfos altos,  y se consideran los verdaderos y pr
imigenios elfos. Tienden a usar la fuerza antes que la inteligencia, sin embargo, no suelen ser agresivos y evitarán las confrontaciones en la medida de lo posible. Tienen una estrecha relación con los ent, las dríadas y otros seres del bosque.
Elfo, de Gerald Brom
Elfos grises.
También conocidos como elfos duende. Son de pelo plateado y suelen habitar fuera del bosque, en ciudades y fortalezas preferiblemente. Son seres muy estudiosos a los que le gusta escribir tratados sobre la naturaleza. Suelen montar a grifos y los usan para escapar o luchar cuando se ven amenazados.
Semielfos.
Son procedentes de un humano/a y un elfo/a. Tienen características intermedias entre ambas razas. Poseen la infravisión de los elfos, pero no son tan diestros con el arco y la espada como lo pueda ser un elfo. Su vida media suele ser de unos 125 años.
Elfos de mar, de Larry ElmoreElfos acuáticos
Pueden respirar en el agua y habitan en mares y océanos, donde coexisten en perfecta armonía con el resto de especies marinas. Su piel es verde-azulada y los dedos de sus manos y pies están ligeramente palmeados. Fuera del agua pueden aguantar unas pocas horas antes de empezar a debilitarse, por lo que no es común verlos en tierra firme salvo que sea necesario. Los hipocampos son las monturas más usadas por estos elfos.

Dríada

Las dríadas son duendes de los árboles con forma femenina, muy solitarias y de gran belleza.
Físicamente tienen unos rasgos muy delicados, parecidos a los de las doncellas elfas. Tienen los ojos violeta o verde oscuro y su cabello y piel cambian de color según la estación. De esta forma pueden camuflarse entre el bosque sin que se las vea. En el invierno su pelo y piel son blancos, en otoño rojizos, y en primavera y verano tienen la piel muy bronceada y el pelo verde.
Dríada, de Todd LockwoodCada dríada pertenece a un roble del bosque. Se hallan unidas a su árbol de por vida y no pueden alejarse a más de 300 metros de éste o mueren lentamente. Una dríada es capaz de penetrar literalmente en un árbol y desde su interior tranportarse al roble al que pertenece.
Si alguien golpea al roble al que está unida, la dríada recibe físicamente el mismo daño, por lo que intentará defenderlo a toda costa.
Una dríada tiene absoluto control sobre el árbol al que está ligada, por lo que es capaz de provocar que sus ramas florezcan aunque no sea la temporada, que aparezcan nuevas plantas alrededor del árbol e, incluso, puede provocar un crecimiento de hierba repentino que haga tropezar a los intrusos.
Las dríadas hablan varias lenguas y su gran inteligencia les permite comunicarse con casi todos los seres del bosque, además, hablan el lenguaje musical y el de las plantas.
No son nada agresivas y,  sólo si son atacadas, hechizan a sus asaltantes para defenderse. El hechizo de una dríada tiene un gran poder y sólo los humanos o seres con gran resistencia a la magia pueden evitar caer hechizados.

Cíclope

Los cíclopes son gigantes de un solo ojo, muy fuertes, tercos y de emotividad abrupta.
Su único ojo es de gran tamaño y está situado en el centro de la frente. A este ojo se le atribuyen poderes especiales, ya que es capaz de desintegrar casi cualquier cosa con una mirada.
Según la mitología griega existen dos generaciones de cíclopes:
  • La primera generación fue la formada por tres hermanos, que han sido llamados los “Artesanos Principales”.
  • La segunda está formada por un grupo de cíclopes que vivían en Sicilia.
La primera generación de cíclopes estaba formada por los hermanos; Arges (resplandor), Brontes (trueno) y Steropes (relámpago). Estos 3 cíclopes eran, junto a los titanes y los gigantes de las cien manos, los hijos de Gaia y Urano. Se convirtieron en los herreros forjadores del Olimpo de los Dioses dada su gran aptitud para manejar el metal. También forjaron el rayo de Zeus.
Urano, que odiaba a sus descendientes, mantuvo a los cíclopes presos en el interior de Gaia (la diosa Tierra) hasta que fue abatido por otro de sus hijos: Cronus (un titán). Cronus temía el poder de los inmensos cíclopes así que los volvió a encerrar. Zeus rescató a los cíclopes y éstos con sus rayos ayudaron a Zeus a vencer a los Titanes.
La segunda generación de cíclopes eran los descendientes de Poseidón y no poseían la habilidad para la metalurgia que tenían sus antecesores. Se dedicaban al pastoreo en Sicilia, donde vivían bajo ninguna ley.
El más famoso de estos cíclopes es Polifemo, uno de los protagonistas de La Odisea de Homero. En el relato se cuenta que Polifemo era especialmente cruel y consiguió atrapar a Ulises y a sus doce compañeros, a los que encerró en una cueva para devorarlos vivos. Día tras día iban cayendo miembros del grupo hasta que Ulises emborrachó con vino dulce al bobo cíclope hasta dejarlo dormido. En ese momento le atacó e hirió su único ojo. Al día siguiente, con el cíclope prácticamente ciego, consiguieron escapar saliendo camuflados con el rebaño de cabras.
Cíclope, de Larry Elmore

Basilisco

Los basiliscos son horribles reptiles muy temidos por su poder de petrificación. 
Los basiliscos tienen un poder especial; el de convertir en piedra todo lo que tocan. Son por ello unos enemigos muy peligrosos. Si su contrincante no lleva la protección adecuada intentará lanzarse cuerpo a cuerpo y usará su pico para petrificar. Sólo las armaduras de metal resisten su poder. Los basiliscos son inmunes al poder petrificante de otros basiliscos.
Existen 4 tipos de basiliscos:
Basilisco Común
Este basilisco es un híbrido de un gallo, un reptil y un murciélago.
Las condiciones para que se produzca el nacimiento de un basilisco son bastante complicadas; el basilisco nacerá de un huevo rechazado por la gallina y que no es ovalado, sino redondo. Este huevo debe ser incubado por un reptil.
El basilisco tiene el cuerpo y la cara de un gallo, el cuello y la cola de un reptil y unas feas alas de murciélago. Los machos además tienen cresta y barbas. La cola tiene escamas y está rematada con algunas plumas. Sus ojos son de un rojo brillante.
Basilisco, de Dan Scott
Basilisco Saurio
Estos basiliscos son reptiles de tamaño bastante grande, unos 2 metros. Tienen 8 patas, sus escamas son pardo-verdosas y sus ojos verdes brillantes. No son muy inteligentes y sus movimientos son lentos y pesados.
Basilisco-saurio, de Dan Frazier

Basilisco Saurio Mayor
Los basilisco-saurios mayores tienen las mismas características que los basilisco saurios excepto su mayor tamaño y una inteligencia algo más desarollada.
Son usados frecuentemente para guardar tesoros. Poseen, además de la mirada petrificante, un fétido aliento venenoso. Sus garras también tienen veneno pero más débil.
Basilisco-saurio mayor, de Boris Vallejo

Pirolisco
Existe otro tipo de basilisco llamado pirolisco, y es aparentemente igual que el basilisco común pero tiene una única pluma roja en la cola. Sus alas también son rojizas. Esta variedad es mucho más peligrosa que el basilisco, ya que su mirada es capaz de prender en llamas a cualquier ser vivo que mire fijamente al pirolisco. Son inmunes al fuego y a hechizos y conjuros de fuego. Su enemigo natural es el fénix, el ave mágica que arde en llamas para renacer de sus cenizas.

Centauros

El centauro es un ser con cuerpo de caballo y el torso, brazos y cabeza de hombre.
Habita en equilibrio con la naturaleza, así que sólo caza lo que necesita para vivir y, si tala un árbol, planta otro. Es habitual encontrarlos en prados, claros y bosques de hoja caduca. Son muy sociables con otras especies del bosque.
Los centauros son conocidos por sus habilidades con la lanza y con el arco, aunque también pueden usar garrotes y escudos a la hora de la lucha. Son seres de gran fuerza, sobre todo por su parte animal. Esta parte de caballo les permite cocear, pisotear y cargar con lanza.
Su sociedad está formada por tribus donde suele haber una élite de centauros guerreros y, al menos, un sacerdote que será considerado el líder.
Es famosa su afición por el vino, que les tranforma en seres desagradables y algo toscos, incluso agresivos.
Una de las leyendas de la mitología griega cuenta que el primer centauro fue Chirón. Chirón era un titán que entró en guerra con los jóvenes dioses el Olimpo, pero perdió. Como castigo, Apolo, el dios de la luz y la razón, lo convirtió en mitad hombre y mitad caballo.
En la leyenda se narra cómo fue herido por una flecha venenosa y, tras un tiempo de agonía, renunció a su inmortalidad. Chirón cedió su inmortalidad a Prometeo, otro titán. Zeus, como agradececimiento por este gesto, dibujó la forma de centauro de Chirón en una constelación y le dio el nombre de Sagitario.

--Criaturas mitológicas

  • Centauros 
  • Basilisco
  • Cíclope
  • Dríada
  • Elfos
  • Gigantes
  • Hidra
  • Licántropo
  • Minotauro
  • Ninfa
  • Sátiro
  • Troll
  • Unicornio
  • Arpía
  • Dragón
  • Esfinge
  • Estírge
  • Fénix
  • Górgonas
  • Grifo
  • Pegaso
  • Químera
  • Sílfide
  • Kraken
  • Sirena
  • Liche
  • Sombra
  • Vampiro
  • Zombie
  • Momia
  • Cancerbero
  • Genio
  • Pesadilla
  • Valquiria
  • Arconte
  • Súcubos e Íncubos

Mito de Perséfone

Perséfone es hija de Zeus y Deméter. Su tío Hades (hermano de Zeus y dios de los Infiernos), se enamoró de ella y un día la raptó.

La joven se encontraba recogiendo flores en compañía de sus amigas las ninfas y hermanas de padre, Atenea y Artemisa, y en el momento en que va a tomar un lirio, (según otras versiones un narciso), la tierra se abre y por la grieta Hades la toma y se la lleva.

De esta manera, Perséfone se convirtió en la diosa de los Infiernos. Aparentemente, el rapto se realizó con la cómplice ayuda de Zeus, pero en la ausencia de Deméter, por lo que ésta inició unos largos y tristes viajes en busca de su adorada hija, durante los cuales la tierra se volvió estéril.

Al tiempo, Zeus se arrepintió y ordenó a Hades que devolviera a Perséfone, pero esto ya no era posible pues la muchacha había comido un grano de granada, mientras estuvo en el Infierno, no se sabe si por voluntad propia o tentada por Hades. El problema era que un bocado de cualquier producto del Tártaro implicaba quedar encadenado a él para siempre.

Para suavizar la situación, Zeus dispuso que Perséfone pasara parte del año en los confines de la Tierra, junto a Hades, y la otra parte sobre la tierra con su madre, mientras Deméter prometiera cumplir su función germinadora y volviera al Olimpo.

La leyenda cuenta que el origen de la Primavera radica precisamente en este rapto, pues cuando Perséfone es llevada a los Infiernos, las flores se entristecieron y murieron, pero cuando regresa, las flores renacen por la alegría que les causa el retorno de la joven. Como la presencia de Perséfone en la tierra se vuelve cíclica, así el nacimiento de las flores también lo hace.

Por otra parte, durante el tiempo en que Perséfone se mantiene alejada de su madre, Deméter y confinada a el Tártaro, o mundo subterráneo, como la esposa de Hades, la tierra se vuelve estéril y sobreviene la triste estación del Invierno.